Micromomento masturbatorio I

Debajo del sol, junto a un árbol en el fondo del patio, L juntaba bichos bolita y los guardaba en el bolsillo de su guardapolvos.
-Che, L.
-¿Hum…?
-Ayer acabé.
Él no dijo nada, miró el pasto, y luchó por sacar uno a uno a los bichos de un hueco en la tierra.
-Che…
-¿Qué?
-Ayer me pajeé, y acabé.
-¿Qué cosa?
-¿Cómo qué cosa? Leche.
L se levantó aprovechando que María Victoria pasaba corriendo con un elástico en las manos. No dijo nada, ni ese día ni después. Aquel era el recreo largo.

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